Geografía física


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Autor: XPN

Geográficamente, puede decirse que la cuenca baja del Llobregat es una llanura fluvial orientada en sentido N-NW/S-SE, con el río Llobregat que parte las líneas de cresta de montañas situadas paralelas a la línea de costa, hasta formar un delta de desembocadura.

Este escenario produce que haya un predominio de vientos a lo largo de la cuenca y que durante el invierno penetren los vientos fríos del Norte siguiendo la dirección de ésta. El viento de mar provoca, en verano, vientos del SSW en el delta y cuenca arriba pasan a ser del S o SSE. Por la noche quedan en calma o soplan desde tierra, del Norte, flojos, cerca del delta. A su vez, la exposición S-SE (Solana) le permite recibir una elevada irradiación, que contribuye a la consecución de una temperatura mediana privilegiada. Los datos termométricos presentan una temperatura mediana de 15,6° con valores medianos extremos para las máximas absolutas que se sitúan en los 32,2° y para las mínimas absolutas, en -2,1°.

La temperatura mediana presenta la típica distribución mediterránea, mínimo hibernal y máximo estival. La temperatura mediana más baja corresponde al mes de enero y la más alta, al mes de agosto.

La estación libre de heladas corresponde al periodo que va desde los últimos días de febrero hasta mediados de diciembre (295 días). El periodo de tiempo con temperaturas medianas de las mínimas absolutas superiores a 7° es de 192 días.

La acción conjunta de la influencia reguladora del mar, la protección física de las líneas de cresta de montañas y la exposición al SSE aseguran la benignidad climática con inviernos suaves y prolonga en cierto modo la estación cálida hasta los dos meses de otoño (septiembre-octubre). La pluviometría mediana actual es de 583 mm. En lo referente a las precipitaciones máximas, éstas se dan durante los meses de septiembre y octubre (otoño) y las mínimas, durante los meses de junio y julio (verano). En lo relativo a las precipitaciones sólidas, son excepcionales en la zona del delta y en la cuenca baja.

Estas condiciones climáticas son muy indicadas para los cultivos que se producen mayoritariamente en el delta y la cuenca baja: huerta y frutales al aire libre y cultivos protegidos. En lo referente a los cultivos protegidos, la escasa incidencia de temperaturas bajas convierte en únicamente necesaria la calefacción hibernal en plantas ornamentales de cultivo tropical, y algún sistema de calefacción simple o antiheladas para los cultivos de flor y algunos hortícolas sensibles a temperaturas cercanas a los 0°.

La Depresión prelitoral, en la comarca, se extiende desde Olesa de Montserrat y Esparraguera hasta el desfiladero de Martorell. Desde este municipio hasta el delta, la Sierra litoral está presente en la orilla derecha con el sistema Garraf-Ordal y la orilla izquierda con los vertientes de Collserola (desde el Papiol hasta Esplugues). Entre ambas orillas se desarrolla la llanura aluvial, desde el desfiladero de Martorell hasta Sant Boi. A partir de aquí y hasta el mar, la llanura se abre en forma de triángulo, formado un delta de 90 km2 con una línea de costa arqueada entre Montjuïc y Castelldefels.

La llanura deltaica y las terrazas fluviales pertenecen al cuaternario e incluyen los depósitos fluviales del Llobregat y afluentes, los eólicos de las dunas, ahora fijadas con pinos, y los depósitos que cubren las vertientes. Estos sedimentos son de muy buena calidad como tierras de cultivo por ser muy permeables y de interés para el acuífero. La utilización de las arenas y gravas como material de construcción provocó su extracción en tierras de cultivo y en el mismo cauce del río, generando graves problemas posteriores a causa del relleno de las zonas extraídas con materiales desconocidos, así como la impermeabilización de la orilla del río. El peligro de inundación de las tierras más bajas hizo que los antiguos núcleos urbanos se construyesen, excepto el Prat, en zonas más elevadas, a salvo de las inundaciones.

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Autor: Javier Pérez

El suelo es uno de los principales factores medioambientales, base de los sistemas naturales y de los agroecosistemas. Es un recurso escaso, casi no renovable. En el delta predominan los llamados entisoles que son suelos poco evolucionados, con un nivel de meteorización muy bajo y con nulo o escaso desarrollo de horizontes de diagnosis.

La zona deltaica y la cuenca baja se pueden dividir en dos grandes zonas según las características litológicas: un "delta arenoso", situado en el extremo meridional del delta, entre Castelldefels-Gavà-la Ricarda, en el que dominan los sedimentos arenosos provinentes de las antiguas barras y del sistema de dunas aparecido en la formación del delta. Por otro lado, se sitúa el "delta limo-arcilloso" en la zona de la cuenca baja y en la zona deltaica entre Viladecans y el Prat, zona recubierta por limos y arcillas de decantación aportados por el río entre las sucesivas avenidas. La gran riqueza hidrogeológica que significan los acuíferos situados en la zona aluvial y deltoide está relacionada, más que con las lluvias, con las infiltraciones de las aguas que entran en la comarca en forma de caudales superficiales que aporta el Llobregat y las aportaciones del Anoia, la riera de Rubí, la riera de Cervelló, y otros de menores.

El agua caída sobre la cuenca del Llobregat supone un valor mediano de 3.200 hm3/año. Los caudales medianos que el Llobregat vierte en el mar son de 530 hm3/año, indicador del escaso drenaje de la red hidrológica y sí de una gran infiltración. Las rieras que bajan de las montañas situadas entre Castelldefels y Sant Boi, excepto la de los Canyars, se difuminaban al entrar en el delta, vertiendo sus aguas en la red de drenaje de éste. A principios de los años 90, se inició su canalización, derivando algunas hacia otras y, finalmente, las que atraviesan el delta hasta el mar son: la de los Canyars, la de Sant Climent, la Roja, el Fonollar y el Bullidor, además del canal de la Bunyola que desguaza buena parte del Prat.

Las lagunas del delta (estanques y humedales) constituyen puntos de agua superficiales, de los que hoy se mantienen como testigos del pasado los estanques de la Ricarda, del Remolar, de la Murtra y otros. Es necesario destacar cómo algunos hoyos de antiguas extracciones de áridos y drenajes se han convertido en estanques artificiales, gracias a la proximidad de los niveles piezométricos del acuífero superior.

El acuífero es la unidad hidrológica básica. El emplazamiento de los acuíferos y su importancia son consecuencia de las características de los materiales y su disposición en el espacio, que los convierten en más o menos aptos para contener y hacer circular agua infiltrada, hecho que ha permitido originar el acuífero más importante de la cuenca del Llobregat y uno de los más importantes de Cataluña.

El acuífero de la cuenca baja se extiende desde Pallejà al ápex del delta, donde aparece la cuña impermeable que divide el acuífero en dos unidades superpuestas con una capacidad de 50 hm3.

El número de pozos de la cuenca baja y del delta se sitúa por encima de los 700, la mayoría de ellos en el delta y explotando el acuífero profundo con un volumen medio de extracción de 105 hm3/año. Del conjunto de extracciones el abastecimiento industrial y urbano representa más del 85 por ciento y el riego agrícola, alrededor de un 15 por ciento.

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Mapa del parque

Mapa del Baix Llobregat