La dieta de l'àliga


 

 
El águila perdicera es una ave rapaz y, por lo tanto carnívora, que tiene una dieta muy variada. En el Garraf, las presas más corrientes son pájaros de bue tamaño, como la perdiz, la paloma o la gaviota; pequeños mamíferos como el conejo y la ardilla; y también reptiles como el lagarto. Al águila perdicera se le puede aplicar incluso el calificativo de superpredador, ya que mediante las webcams se ha podido constatar que caza predadores como la comadreja u otras rapaces.


Pirámide alimentaria

La perdiz

La perdiz es una ave que podemos ver correr por los cultivos y campos, seguida a menudo de una retahíla de perdigones, que es como se llaman sus polluelos. Las plumas, rayadas y del color de los cereales maduros, le proporcionan un buen camuflaje, pero sin embargo es una de las presas principales del águila. Los adultos se alimentan semillar, mientras que los jóvenes comen también insectos.

El conejo

El conejo es una especie muy abundante en el Parque del Garraf. Frecuenta los espacios abiertos, pero también vive en bosques, matorrales y en torno a cultivos y masías. Construye madrigueras bajo tierra, con galerías complejas, donde permanece durando el día. Cuando se pone el sol, sale para alimentarse, básicamente de plantas tiernas, brotes, y raíces. El hombre ha favorecido su expansión mediante la deforestación y la eliminación de muchos de sus depredadores.
 

El lagarto ocelado

Esta presa habitual del águila perdicera es el saurio mayor de nuestra fauna, ya que llega a los 60 centímetros de longitud. Le gusta vivir en zonas de matorral bajo, pero utiliza lugares rocosos para esconderse o para estar al sol. Es un animal ágil y rápido, que puede correr y trepar sin dificultad para cazar insectos e incluso pequeños vertebrados, a los cuales muerde con mucha fuerza con sus mandíbulas potentes.

La gaviota patiamarilla

La gaviota patiamarilla es una ave marina, parecida a la gaviota común pero mucho mayor, ya que llega hasta un metro y medio de envergadura, cosa que lo convierte en una presa formidable para el águila. Su dieta es muy variada, e incorpora elementos como el pescado deshechado por los pescadores, huevos de otras aves, o incluso restos de vertederos. Eso ha hecho que sus poblaciones hayan aumentado extraordinariamente en los últimos años, y que la podamos encontrar en las ciudades o en zonas alejadas del mar.

La comadreja

Gracias al Plan de conservación del águila y a las webcam instaladas en los nidos que se ha podido descubrir, de forma sorprendente, que la comadreja es también una de las presas de la perdicera. La comadreja es pequeña, de unos 25 cm incluida la cola, y se mueve de una manera peculiar, haciendo saltos nerviosos. Es un gran predador que se alimenta, sobre todo, de pequeños mamíferos roedores. Vive en todo tipo de ambientes, desde bosques hasta masías y pueblos, y está activo tanto de día como de noche.

La ardilla

La ardilla se mueve con gran agilidad por las ramas de pinos en busca de piñas, que este animal roe para extraer los piñones. Es por eso que, en nuestros paseos por el bosque, es fácil que encontremos por el suelo restos de piñas, ya descamadas. Sus fuertes uñas le permiten pegarse con seguridad a la corteza de los árboles. En invierno se mantiene también activa, ya que se alimenta de las semillas que ha podido almacenar durante el otoño.

La paloma bravía

La paloma bravía es una ave, que resulta presa fácil para muchos carnívoros, y en particular para rapaces como la perdicera. Construye el nido en acantilados donde cría anualmente un par de polluelos que alimenta con una especie de leche que regurgita directamente del buche. El adulto come frutos y, sobre todo, semillas. Ha dado origen a las palomas domésticas de ciudad, de las cuales es casi indistinguible.

La rata común

La rata común, junto con su pariente cercano, la rata negra, ocupa bodegas, almacenes y alcantarillas. Sale de la guarida cuando se pone el sol y al amanecer, pero también la podemos encontrar a pleno sol cuando hace calor. También hace nido en el campo, siempre cerca del alimento y del agua, como por ejemplo en los cultivos de arroz y en las huertas. Según expertos, la rata proviene originalmente del este de Asia y se introdujo en Europa, probablemente, en la Edad edia y, en la Península Ibérica, durante el siglo XIX.