Vegetació


Guilleries-Savassona se caracteriza por seguir la sucesión vegetal típica de la montaña mediterránea, que (debido a la inversión térmica) parte con el robledal mediterráneo de la base, continúa con el encinar a medida que superamos la plana, y da paso nuevamente al robledal, puesto que las Guilleries recibe la influencia de la dorsal pluviométrica. Finalmente, en las partes más sombrías y algunos lugares excepcionalmente húmedos, se encuentran algunas fresnedas y hayedos. Cabe destacar el hecho de que el fondo del valle, con torrentes y cursos de agua permanentes, se cubre de bosques de galería o florestas de ribera, desde alisares, olmedos, salcedos, etc.

 

La explotación forestal constituye un recurso económico importante en el área. La silvicultura ha supuesto una importante sustitución de especies forestales y ha contribuido a formar un remarcable mosaico de bosques, desde castaños hasta arboledas de coníferas variadas.



Casi tres cuartas partes del conjunto de los cuatro municipios están cubiertas de bosque, donde el cubrimiento de copas es mayor o igual al 20 % y, del terreno restante, más de la mitad está ocupado por cultivos.

En resumen, la cubierta arbolada predomina de forma notable, básicamente gracias a la aportación del municipio vilanovino, que en total dispone de unas 5.100 ha de bosque; es decir, casi el 90 % de su superficie.



La mayor riqueza florística se concentra, pues, en los dos ambientes ecológicos típicos: las rocas y riscales y las riberas y umbrías húmedas. En este sentido, Guilleries forma parte de este puente biogeográfico que une el Pirineo con la cordillera prelitoral y que tiene en el Montseny-Montnegre uno de sus límites meridionales. La singularidad del relieve orográfico del macizo de las Guilleries ha facilitado la pervivencia de algunas especies florales que de otro modo habrían desaparecido.



El encinar se extiende desde los 500-600 m de altitud hasta cotas cercanas a los 1.000 m. En las partes más altas encontramos el encinar montañoso, que es un bosque en el que continúa dominando la encina, pero, a diferencia del anterior, en el sotobosque se produce una pérdida de especies termófilas mediterráneas, sobre todo arbustos y lianas, y un enriquecimiento de plantas típicas de los robledales submediterráneos. A nivel arbóreo se incorporan especies de tendencia más continental, como el roble pubescente, el mostellar o el arce blanco.



Los robledales de roble pubescente, bosques de transición de los ecosistemas forestales centroeuropeos tendentes a los mediterráneos, se localizan en las partes más bajas (hasta los 500-600 m) de la plana y el valle de Vilanova a causa del fenómeno de inversión térmica, y reaparecen hacia los 900 m, por encima del encinar. Es en este tipo de bosques donde se encuentra el excepcional melampiro Melampyrum nemorosum ssp catalaunicum). En la zona de la plana aparecen algunos rodales excepcionales de roble carvallo. Dentro de esta comunidad ya predominan más las plantas de cariz europeo. La presión humana sobre el robledal ha favorecido el crecimiento del pino rojo, que conserva esencialmente el sustrato arbustivo y herbáceo del robledal, pero algo más empobrecido en especies.



Por encima de los 900 m, en zonas sombrías, encontramos los hayales acidófilos. El hayal es una formación boscosa sombría y húmeda en la que domina la haya, y caracterizada por un sotobosque pobre en composición florística, debido a los suelos ácidos. En el marco de las Guilleries constituyen bosquecillos excepcionales.



En el interior de las zonas de vegetación ya descritas encontramos una fuerte sustitución de especies arbóreas originales por otras más interesantes para la explotación de la madera. Los bosques de sustitución más importantes de la zona son los pinares y perchadas (plantaciones de árboles delgados y espesos) de castaños. Los castaños se sitúan en las umbrías de las Guilleries, sobre los suelos silícicos. Así mismo, las pruebas de tipo silvícola que han ido haciéndose a lo largo de los años, más algunas experiencias con continuidad, hacen que en ciertas propiedades puedan observarse mezclas de coníferas exóticas, como por ejemplo el pino insigne, la pícea y otros.

 

Cerca de torrentes y riachuelos, la vegetación de ribera se representa mediante alisares, fresnedas, amentos y, en ocasiones, avellanos. Son interesantes las comunidades acuáticas y de orilla de la Riera Major y de sus afluentes, especialmente la Riera de Castanyadell, así como el sector de Sant Andreu de Bancells, en su cuenca oriental, por sus paisajes agrestes.


Finalmente, cabe destacar la flora rupícola que se agarra a las paredes de riscales. Se trata de plantas muy especializadas que en general, y por su inaccesibilidad, se conservan bastante bien. Encontramos algunos elementos florísticos destacables, como por ejemplo las Saxifraga vayredana, Saxifraga granulata, Sempervivum tectorum, Sedum telephyium, Ramonda myconi, Juniperus phoenicea, etc.


El área que engloba el Consorcio del Espacio Natural de las Guilleries-Savassona ha estado considerablemente marcada por la masía como unidad física y económica que conjuga el bosque, y en segundo término los pastos, con los aprovechamientos agrícolas y ganaderos. A estas condiciones ambientales y humanas ha favorecido el mantenimiento de la explotación forestal, que cubre todo un abanico de tamaños, desde las pequeñas explotaciones hasta las medianas-grandes.


Aun así, actualmente, el descenso del sector primario está provocando el abandono de tierras y explotaciones, cosa que afecta negativamente el mantenimiento de los bosques (limpieza del sotobosque, control de plagas...).


En cualquier caso, en el Espacio Natural de las Guilleries-Savassona el aprovechamiento forestal sigue jugando un papel relevante. Más de dos tercios de la superficie forestal están cubiertos por encinas. La distribución total del castaño no sobrepasa el 10 % del área arbolada. El pino piñonero domina algunos lugares de Savassona y de la parte de poniente del valle de Vilanova de Sau, y tanto el haya como las demás coníferas se ubican al sureste del límite del consorcio.