Fauna


Las duras condiciones ambientales (como la gran insolación, la falta de agua, la escasa vegetación y el relieve abrupto) no permiten que en la zona viva una fauna rica y exuberante. No obstante, este mismo factor es el que da interés a la original fauna presente en ella, ya que está formada por especies adaptadas a estas peculiares condiciones.

La confluencia de ambientes ecológicos -transición entre el encinar y la maquia de carrasca y palmito- se refleja también en la fauna herpetológica (muy sensible a estos cambios) de forma que podemos encontrar especies de carácter termófilo y procedencia norteafricana -como la serpiente de herradura y la víbora ibérica- junto con otras de carácter centroeuropeo -como la salamandra.

Finalmente, el gran desarrollo del sistema cárstico ha permitido la formación de una interesante vida cavernícola, hasta el punto que encontramos especies endémicas únicas en el mundo.