Paisaje


El Parque de Olèrdola, paisajísticamente poco diferenciado de su entorno, abarca un territorio personalizado que podría definirse como la cuenca visual que rodea el conjunto monumental de Olèrdola.

 

El paisaje de Olèrdola se caracteriza por su marcado carácter mediterráneo y por ser testigo de una larga relación entre el hombre y el medio. Como en el macizo del Garraf, la presencia del palmito y el predominio de la roca calcárea configuran el aspecto árido de estas tierras. La acentuada sequía estival y la baja capacidad de retención de agua de los suelos calcáreos condicionan el desarrollo de la vegetación. El paisaje vegetal de Olèrdola es un mosaico de pinares de pino carrasco, formaciones de arbustos bajos, prados secos, viñas y algunos cultivos de secano. Predominan los vegetales de hoja pequeña y dura, adaptados a vivir en ambientes secos y suelos pobres.

 

Los incendios forestales y la dilatada ocupación humana son factores que han tenido una fuerte incidencia desde hace miles de años y que hace falta tener en cuenta para comprender la evolución y el estado actual de los paisajes y los sistemas naturales en el área de Olèrdola.

 

La viña, como cultivo más extendido, se ha ido reduciendo considerablemente por la dificultad de utilizar maquinaria en las vertientes llanas con márgenes de piedra. Los estrechos haces no cultivados van siendo progresivamente ocupados por la vegetación natural. Aun así, el cultivo de la viña ocupa aún una parte de los terrenos llanos de los valles.

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Mapa del parque

Mapa de olerdola