Geografia física


Camino en el bosque

Camino en el bosque

El Consorcio del Parque de la Serralada de Marina corresponde a una zona de 3.032 hectáreas que incluyen parte de los términos municipales de Tiana, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Montcada i Reixac y Sant Fost de Campsentelles. Geográficamente, la zona corresponde al extremo meridional de la Cordillera de Marina, en el sector conocido como la Sierra de la Conreria. Esta Sierra sigue en paralelo el trazado de la costa mediterránea, de Sudoeste a Noreste. La altitud máxima de la sierra la encontramos en la colina de Galzeran -485 m-, que tiene una destacada importancia geográfica, ecológica, paisajística y territorial por su ubicación entre la plana del Vallès y la línea de costa.

El clima es de tipo mediterráneo litoral, con temperaturas medias alrededor de los 15 grados y precipitaciones entre 500 y 600 milímetros. Pertenece a la región bioclimática boreomediterránea (con influencias centroeuropeas y atlánticas por la vertiente vallesana).

El relieve es en general redondeado, a causa del modelado propio de la erosión sobre los materiales graníticos predominantes, sólo roto en determinados lugares por afloramientos de otras litologías. Forma parte del macizo herciano que se extiende por la fachada litoral catalana al este del río Llobregat, de substrato esencialmente granítico, cuya descomposición origina sablones. Los torrentes y las rieras suelen formar lechos de arroyos en las partes más altas y de mayor pendiente, para dar lugar a cursos más suaves y amplios en los valles medios y bajos. Además de los fenómenos de erosión hídrica concentrada que dan lugar a la red hidrográfica, la elevada erosionabilidad de buena parte de los suelos, formados por sablón, presenta una gran fragilidad cuando estos se ven desprotegidos por la eliminación de la cubierta vegetal.

Entre los aspectos que dan singularidad y valor al medio destacan las morfologías que rompen el suave relieve predominante, como los afloramientos de diques y las áreas de modelado granítico -que dan lugar a los característicos campos de bolas-, y que se concentran en las partes centrales y más altas de la Cordillera. Esta zona central, de Puig Castellar a la colina de Galzeran, recoge además buena parte de los miradores que ofrecen una espectacular visión de la mitad norte del Área Metropolitana de Barcelona y de las sierras que la rodean. En contrapartida, y como ya se ha indicado, es en las partes más bajas donde se encuentran las morfologías propias de las rieras y torrentes mediterráneos, de gran interés natural, paisajístico y territorial.

Por cuanto hace a la vulnerabilidad del medio físico, y a causa de la ya mencionada abundancia de suelos de sablones conjugada con zonas de fuertes pendientes -superiores al 30 %-, la erosionabilidad edáfica es extrema en gran parte de las líneas de cresta y en algunas áreas de las umbrías vallesanas.