Patrimonio construido


El paisaje de la Cordillera litoral aloja un rico y diverso patrimonio histórico y arquitectónico en forma de castillos, masías señoriales, edificios religiosos y yacimientos arqueológicos.


Entre los yacimientos arqueológicos encontramos los dólmenes de la Roca d'en Toni, Can Gol I y Can Gol II y la cabaña del Moro, los abrigos de entierro como la cueva de la Granota y la d'en Pau y pinturas rupestres como la Pedra de les Orenetes. Los restos históricos ibéricos más interesantes son los de los poblados de Burriac, Castellruf, Cadira del Bisbe y Turó Gros de Céllecs. De la época romana quedan restos de la vía romana de Parpers, de la villa romana de can Sentromà y del puente romano de Parpers.


Pero uno de los elementos patrimoniales más destacables sean quizá los castillos (todos ellos considerados Bienes Culturales de Interés Nacional, BCIN), como el de Burriac, el de la Roca, el de Castellruf y el de Sant Miquel.


Entre los edificios de cariz religioso que configuran el patrimonio arquitectónico destaca por su monumentalidad la cartuja de Montalegre. Su influencia se dejó ver en el desperdigamiento de ermitas por toda la sierra, entre las que destacan las de Sant Mateu (Premià de Dalt), Sant Salvador (Vilassar de Dalt), Sant Bartomeu de Cabanyes (Òrrius) y Sant Pere de Clarà (Argentona), por ejemplo.


El hecho de que fuera una zona esencialmente boscosa no impidió que se construyeran en ella numerosas masías