Bioseguridad
La bioseguridad es el conjunto de medidas preventivas, sanitarias, de manejo, desinfección y formación que se aplican para evitar o reducir el riesgo de introducir o dispersar patógenos, especies exóticas u otros agentes que puedan alterar los ecosistemas y afectar a las especies que viven en ellos.
En la Red de Parques Naturales, la bioseguridad es una herramienta imprescindible para la conservación de determinados grupos faunísticos, como los anfibios, ya que permite evitar la transmisión de enfermedades infecciosas como la quitridiomicosis. Estas medidas se aplican en la investigación, el seguimiento científico, las obras, la educación ambiental y el uso público con el objetivo de proteger los ecosistemas, evitando que la actividad humana actúe, aunque sea de manera involuntaria, como vector de introducción de estas enfermedades.
Bioseguridad aplicada a los anfibios
Los anfibios son uno de los grupos faunísticos más sensibles a los cambios ambientales y a las enfermedades infecciosas. Su piel permeable, su ciclo de vida vinculado tanto al medio acuático como al terrestre y su dependencia de charcas, torrentes, rieras y otros puntos de agua los hacen especialmente vulnerables.
En estos ambientes, las personas podemos actuar como vectores de transmisión de patógenos si transportamos restos de agua, barro o materia orgánica de un lugar a otro a través del calzado, la ropa, los recipientes, los equipos de campo o incluso los vehículos. Por este motivo, cualquier actividad que implique una interacción directa o indirecta con poblaciones de anfibios o con sus hábitats debe incorporar medidas de bioseguridad.
Las principales enfermedades emergentes que afectan a los anfibios son la quitridiomicosis, provocada por hongos del género Batrachochytrium, y la infección por ranavirus. Estas enfermedades pueden tener efectos graves sobre las poblaciones de anfibios y, en algunos casos, provocar una mortalidad importante.
En el marco del proyecto Life Tritó Montseny se elaboró el manual Las enfermedades infecciosas en anfibios. Manual de buenas prácticas en las actividades educativas de descubrimiento, dirigido a entidades de educación ambiental, escuelas de naturaleza y centros educativos.
El documento explica qué son las enfermedades emergentes que afectan a los anfibios, cómo pueden transmitirse y por qué es importante incorporar medidas de bioseguridad en las actividades educativas que se llevan a cabo en ríos, charcas, torrentes y otros hábitats acuáticos continentales.
El manual también promueve un cambio de enfoque en las actividades de descubrimiento y, por este motivo, recomienda evitar la manipulación de anfibios, desinfectar el material y el calzado, no trasladar animales de un lugar a otro y realizar las actividades, siempre que sea posible, en un único punto de agua.
Protocolos sanitarios para actividades
El documento Bioseguridad: protocolos sanitarios para las actividades que impliquen la interacción directa o indirecta con las poblaciones de anfibios en el medio natural recoge criterios técnicos para aplicar correctamente la bioseguridad en salidas de campo, seguimientos, actuaciones de gestión, actividades deportivas o intervenciones en ambientes acuáticos.
En él se detalla qué material es el más adecuado, cómo debe desinfectarse, qué productos y métodos pueden utilizarse, cómo deben planificarse los muestreos y qué medidas deben aplicarse en situaciones especiales, como la detección de una enfermedad, la presencia de especies especialmente sensibles o los casos de mortalidad de anfibios.
El protocolo refuerza la necesidad de aplicar las medidas de bioseguridad de manera estricta, tanto en actividades profesionales como lúdicas, para evitar que las personas, el material o los vehículos puedan contribuir a dispersar patógenos entre diferentes puntos de agua.
